domingo, 10 de abril de 2011

Never say never


Dejanira Alatriste: 37 años, cartelera de cine para domingo de abril en la mañana: acción, suspenso, drama, comedia y.... caso verídico de éxito "Never say never". La historia de Justin Bieber adolescente, 16 años y sí... es la película que decidimos ver.
Y me sigo sorprendiendo como podemos aprender de todo lo que queramos aprender, de un día, de una ida al cine, de los niños, de los jóvenes, tú decides cuánto abres tu mente para absorber lo que en este día te hará más grande.
Y salí dándome cuenta que sigue viviendo una niña, una adolescente en mi, que vibro cuando escucho a las adolescentes gritar por el ídolo en el escenario a quien admiran y con quien sueñan casarse.
Y salí con la convicción de que detrás de todo éxito hay mucho, mucho más de lo que siquiera imaginamos: una familia que te apoya, tu círculo de amigos, la gente que cree en ti, la gente que NO cree en ti, algo más grande que tú: Dios, el Universo o aquello en lo que crees, pero el motor más importante, UN SUEÑO que no te deja dormir, ese sueño que no vas a soltar pase lo que pase.
Y salí con la certeza de que los No's me hacen fuerte, y que si de los momentos difíciles no crezco, desperdicio una oportunidad, y que si de los momentos de triunfo no aprendo, desperdicio una más.
Y salí con la fuerza de no perder mis sueños, de no dejar que los sueños de quienes amo se pierdan, de compartir esas ganas de soñar.
Y salí con ganas de despertar todos los días agregando una frase a mi despertar: Never say never

sábado, 5 de marzo de 2011

Gambas al pil-pil


Nuestro primer destino después de tocar puerto en Málaga y emprender el viaje por nuestra cuenta por el Sur de España, fue Sevilla. A pesar de no tener hotel reservado, ni mapa de la ciudad no se me olvida el sentimiento de aventura, pero menos se me olvida la sensación de libertad esa libertad que quiero vivir más seguido.

No importa la hora, no importa el día, lo único importante es que estabamos los tres, disfrutando de los paisajes, la cultura, la ciudad, viendo a los fans españoles hacia el concierto de AC/DC que caminaban por todas las calles, el desfile de la comunidad gay.

En ese momento no importaba que no teníamos hotel para pasar la noche, la ciudad entera estaba llena por los asiduos seguidores del grupo de rock, sabríamos si tendríamos hotel hasta las 10:00 de la noche, y si embargo, paz.

Mientras hacíamos tiempo llegamos a comer, pedí unas deliciosas gambas al pil-pil. Al día de hoy ese platillo me recuerda la libertad, me recuerda mis sueños, me recuerda que no voy a quitar el dedo del renglón hasta que mi familia y yo tengamos esa libertad todos los días.

Así que: Gambas al pil-pil, libertad, allá voy.