martes, 21 de diciembre de 2010

El amor incondicional

Que lindo se escucha, te amo incondicionalmente. Lo cierto es que es no es trivial ni es cualquier cosa, inclusive amar a nuestros seres más cercanos requiere de comprensión, entendimiento mutuo, respeto. Amamos incondicionalmente a nuestros hijos, aún después de ese berrinche, esa tronada de boca, y ese murmullo cuando les pides algo. Amamos incondicionalmente a nuestros padres, a nuestros hermanos, a nuestra pareja, a nuestros amigos.

Pero ¿qué hay de aquel que no conocemos?, ¿estás dispuesto a amarlo incondicionalmente? y ¿qué tal de esa persona que te hizo daño, te ofendió, o te faltó al respeto? Amar incondicionalmente es una práctica que nos hace crecer, no es fácil, pero vale la pena.

Cuando para aquél que te ofendió, tú sientes amor, encuentras paz, la vida es más ligera. No esperes que esa persona te ame, ni siquiera que le caigas bien, sin embargo, deséale luz y amor en su vida.


Inclusive ahora, mientras escribo estas líneas mi teléfono suena y es ese ejecutivo incómodo cobrándome las deudas de alguien más, la primer reacción enojo, ¿por qué me marca a mi otra vez cuando le he dicho que esa persona no vive aquí? Cuelgo, respiro y entiendo que esa persona sólo está haciendo su trabajo, y seguro no es fácil, así que ejecutivo incómodo: te mando luz y amor.

1 comentario:

  1. Muuuuuy cierto!!!!!

    La vida es increíble cuando aprendes a vivirla de esa manera, a respetar y a amar a todo cuanto te rodea.

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